Las actividades que ejercitan el pensamiento lógico-matemático en los niños, y que se han de trabajar desde el inicio de la escolaridad, son principalmente las siguientes:


Las asociaciones por parejas  son la primera herramienta para reconocer las propiedades de un objeto. Es a través de las percepciones sensoriales como se construye la actividad mental de la evocación (recordar mentalmente algunas informaciones sensoriales vividas). Desarrollar las aptitudes sensoriales permite a los niños aprender a través de los sentidos, a reconocer y a clasificar objetos. Por ejemplo: formar parejas de objetos idénticos, parejas de texturas, parejas de aromas, cajas de sonidos, asociaciones cromáticas, etc.


 La selección y  la  clasificación de diferentes materiales : la selección es hacer dos montones, uno formado por objetos con una propiedad dada y el segundo por “los demás”. La clasificación es repartir los elementos de un conjunto en varios montones de tal manera que, en cada montón, hay una misma propiedad intrínseca. Por ejemplo: seleccionar de un conjunto los que tengan una característica común (tacto, color, olor, sabor, sonido), seleccionar objetos con la misma forma, clasificar objetos (cada juguete a su lugar), etc.

El orden: ordenar es seriar, es decir, poner en orden (organizar los objetos del más… al menos…). La dificultad va ligada al número de objetos. Por ejemplo: encontrar un elemento del conjunto más “pequeño” que el elemento de referencia, determinar el más “pequeño” de los elementos de un conjunto, etc.

Las Sucesiones se pueden realizar  con diferentes objetos, y también podemos usar tanto  números como  letras. Pueden ser repetitivas (se denominan periódicas) como por ejemplo: ABCABCABC…  La dificultad radica en el tipo de material que usemos, la precisión de los movimientos necesarios, la longitud de las sucesiones, la complejidad de la serie y la disponibilidad o no de modelo. Por ejemplo: Ensartar cuentas siguiendo un patrón de sucesiones. Construir la prolongación de una serie colocándonos en el corro o fila alternando niños y niñas. Sucesiones gestuales, sonoras, rítmicas, etc.